
Obra pública, una carrera de obstáculos
Por Gerardo Fernández Casanova / gerdez777@gmail.com
\n\n\n\nMéxico vivió durante los 36 años del periodo neoliberal la temporada más oscura de corrupción de su historia, incluida la colonial en que los cargos públicos eran explícitamente vendidos al mejor postor.
\n\n\n\nEl gobierno de Miguel de la Madrid postuló una llamada “renovación moral” y creó el esperpento de la Contraloría General de la Federación con rango de Secretaría de Estado.
\n\n\n\nSupuestamente el gobierno combatía la corrupción del propio gobierno mediante órganos internos de contraloría en todas las dependencias del ejecutivo y un pesado paquete de leyes y normas que evitarían la corrupción.
\n\n\n\nLa realidad se impuso: se entorpeció al extremo la obra pública y la corrupción se perfeccionó con el agregado de la simulación.
\n\n\n\nUna retahíla de trámites contradictorios generó una nueva capacidad profesional: los especialistas en tramitología burocrática, cuya mayor aportación fue el refinamiento de la corrupción y la elevación de sus costos; salía más caro cuidar que no robaran que lo que se hubieran robado sin cuidado.
\n\n\n\nTal condición se aunó con el proceso de la privatización y la globalización neoliberales.
\n\n\n\nYa no eran sólo compras o contratos de gobierno, sino la perniciosa venta de tramos de soberanía y de la patria, inaugurada con bombo y platillo por Carlos Salinas de Gortari.
\n\n\n\nY continuada por sus sucesores, hasta el muy sofisticado estilo de corrupción con marca Peña Nieto, no sin la creación de instrumentos para simular el combate a la corrupción, diseñados por los mismos corruptos que habrían de operarlos.
\n\n\n\n\n\n\n\nAsí, mientras el grupo privilegiado de amigos hacía fortunas inimaginables, el pueblo y el país entero se atascaba en la miasma de la miseria.
Llegó la transformación
\n\n\n\nLa honestidad es una virtud personal que no nace en las leyes sino en la convicción y la conciencia.
\n\n\n\nLa ley puede normar el comportamiento social y personal, pero es incapaz de hacerlo en el pensamiento y la actitud.
\n\n\n\nFue el pueblo el que supo distinguir al probo del corrupto.
\n\n\n\n\n\n\n\nEn 2018 el pueblo eligió un presidente privilegiando su probidad y mandando al basurero de la historia a quienes habían hecho de la política una pingüe manera de robar.
Sin telarañas
\n\n\n\nLa gente se quitó las telarañas mentales, inculcadas por la cultura de la mendacidad y la simulación, y supo ejercer, con su voto, el papel de soberano de que está facultado y no se equivocó al refrendarlo en 2021.
\n\n\n\nSi en algo se distingue el Presidente López Obrador es en su calidad de hombre probo y congruente; lo demás llega por añadidura.
\n\n\n\nAmar al prójimo es un imperativo ético universal que, en el dotado de la virtud, conduce a profesar la política al servicio de los demás, como la más preciada de las fortunas.
\n\n\n\nEs mediante el ejemplo que se combate la corrupción y hoy el resultado es ganancioso.
\n\n\n\nEl Acuerdo Presidencial
\n\n\n\nTraigo a colación el tema para entender el acuerdo del Presidente López Obrador que confiere el carácter de interés público y de seguridad nacional a las grandes obras emprendidas por el gobierno de la 4T.
\n\n\n\nPorque la realización se ha visto constantemente obstaculizada por el afán opositor de detener la marcha del país e impedir que el Presidente cumpla con sus compromisos con el pueblo.
\n\n\n\nLo anterior mediante un tortuoso rosario de amparos obsequiosamente otorgados por jueces identificados con el mismo afán disruptivo.
\n\n\n\nYa mencioné antes el entramado de disposiciones contradictoras que, so pretexto de combatir la corrupción, sólo sirvieron para entorpecer la obra pública, y que hoy enarbolan precisamente los que robaron a todos simulando su observancia.
\n\n\n\nEra necesario
\n\n\n\nEl referido acuerdo se hace necesario, no para infringir la ley, sino para salvar sus contradicciones al interior del mismo Poder Ejecutivo, agilizando permisos y rompiendo cuellos de botella.
\n\n\n\nAdemás, facilitando la labor política de la consulta a los afectados y eliminando la politiquería en su entorno, sin omitir el cumplimiento de obligaciones, pero sincronizándolas entre las dependencias involucradas; cerrando, en resumen, las puertas a la obstrucción descarriladora de una oposición carente de escrúpulos y patriotismo.
\n\n\n\nNo es de gratis que la Dresser clame que se trata de un “golpe de Estado”, hay quienes pagan y mucho, unos para que lo diga, pero muchos que verían negado su derecho al progreso y al bienestar, que lo pagan con sangre.
\n\n\n\nEl compromiso presidencial es concluir el paquete de grandes obras en 2023, de manera de no dejar obras inconclusas a la siguiente administración y evitar sobrecostos por dilación.
\n\n\n\nMe parece perfecto.
\n\n\n\n____
\n\n\n\n

