El hecho de que en México no hay lugar para la ultraderecha
Opinión

El hecho de que en México no hay lugar para la ultraderecha

José García Sánchez
José García SánchezColumnista de Opinión • 6 de octubre de 2026 a las 14:25 h

El hecho de que en México no hay lugar para la ultraderecha no quiere decir que no haya ultraderechistas. Los hay y muy escandalosos, por eso parecen ser más de lo que en realidad son; tienen cooptados los medios y las redes como si fuesen propias y desde ahí aseguran ser millones.

La ultraderecha no se soporta a sí misma. Vienen a México a realizar sus foros y encuentros no porque haya mucha gente afiliada a su manera de pensar, sino porque hay dos factores que en la mayoría de los países del continente no tienen: libertad y seguridad.

América Libre 2026: Un foro cuestionado

Así, el foro América Libre 2026 se realizó en México como una alternativa, no como si fuese un bastión del conservadurismo como en su discurso trataron de dar a entender en más de una ocasión.

Los organizadores denunciaron que hubo agresiones a la prensa, cuando en realidad el abucheo se dirigió a periodistas que no sólo eran oradores del foro, como Lourdes Mendza y Héctor de Mauleón, sino ponentes de la mesa Uno, llamada Libertad de Expresión y Democracia, coordinada por Mauricio Tabe, alcalde de Miguel Hidalgo, quien se pronuncia por la libertad de los presos políticos pero de “América Latina y el Caribe”.

No deja de llamar la atención la presencia del ex secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, quien mostró su verdadero rostro de conservador, pensamiento que aplicó con todo rigor durante su gestión al frente del organismo internacional, donde debió mostrar imparcialidad, pero siempre mostró ser un defensor acérrimo de la derecha.

Fueron invitados, pero no asistieron, representantes de organizaciones tentáculos de otras de mayor antigüedad. Así, por ejemplo, el PAN tuvo representantes no sólo de su partido como Mariana Gómez del Campo, quien inauguró con un discurso el foro, sino que también asistió como presidenta de ODCA, Organización Democrática Cristiana de América, apéndice del PAN.

Así, el PAN multiplicó los grupos, incluso los que pertenecen a su estructura partidaria, para hacer creer que son muchos, como es el caso de la Fundación Rafael Preciado, que es un foro de concursos de oratoria, o de la revista La Nación, que es el medio oficial de propaganda panista, o de Bien Común, organismo que depende de la Fundación Rafael Preciado y es dirigido por panistas como Cecilia Romero, entre otros.

Los resultados no respondieron a las expectativas de la reunión. Los trabajos llegaron al absurdo; las ideas se fusionan con la fantasía. No podían avanzar más caminando contracorriente contra los pueblos del continente, al que tanto desprecian. Su límite es el apoyo de la población con el que no cuentan.

Lejos de dar a conocer las conclusiones, el foro se vio anulado ante la reacción de los integrantes del Sindicato Mexicano de Electricistas, quienes realizaron un bloqueo frente a un hotel en Reforma donde se realizaría el evento, que finalmente se reduce a una fiesta organizada por el PAN, un partido minoritario en México que representa sólo el sentir del 7 por ciento de la población.

El foro no fue un evento internacional, sino una reunión desairada a la que el PAN invitó, sin éxito. Su realización siempre ha tenido como sede la Ciudad de México, a excepción de un encuentro preparatorio, llevado a cabo en Montevideo, Uruguay, en agosto.

Un foro en el que nada hay de sustancioso, prueba de ello es que han participado personajes más cercanos a la comedia que a la política como Xóchitl Gálvez, Francisco Martín Moreno, Juan Pablo Gómez Fierro, Margarita Zavala, Patricia Aguayo, Marko Cortés, Vicente Fox, Enrique Vargas del Villar, entre otros.

Luego de los incidentes en los que participaron los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro, a quienes Felipe Calderón dejó sin trabajo durante su gestión, la cabeza de la estatura del ex presidente fue arrancada de su cuerpo de metal que yacía en los jardines del Centro Cultural de Los Pinos. Este hecho hizo que la reunión pasara a un segundo plano y la ultraderecha se convirtiera en un adjetivo más que en una descripción.

Difícilmente volverá a organizarse en México un evento de esta naturaleza. La capacidad de convocatoria del PAN mostró su poca fuerza en su tercer intento por fusionar derecha con la ultraderecha y caminar juntos en la orquestación de golpes de Estado en el continente.

La izquierda en México confirma, con este foro, que no hay oposición sólida. No es necesario esperar a que se fortalezca, simplemente hacer una autocrítica periódica y permanente para otorgar consistencia a un movimiento que impulsa la gran mayoría de los mexicanos.

Luego de este intento por demostrar músculo, la gran derrotada es la derecha, que tuvo la suerte de que le hayan cortado la cabeza a la estatua de uno de sus héroes para disimular su proceso de autoaniquilación.

Comentarios

Cargando comentarios...

Deja tu comentario

reCAPTCHAPrivacidad - Condiciones