
Sheinbaum defiende soberanía y rechaza injerencia extranjera
mayo 6, 2026EU, buzón de quejas de la derecha
Por José García Sánchez
La sumisión empieza por una profunda admiración. Una parte de la clase media mexicana, poco ilustrada y peor informada, creció pensando que el vecino del norte era una especie de ángel guardián contra el comunismo, los extraterrestres, los narcotraficantes, los árabes, los zombis, etcétera.
El mito de la superioridad estadounidense
Por ejemplo, están convencidos de que todo producto elaborado en Estados Unidos es mejor que en México. La muy cotizada aspirina gringa es un ejemplo, trampa en la que cayó algún conocido.
Los automóviles, las casas, la ropa, la comida, etcétera, eran mejores si se compraban allá, sin saber que muchos automóviles se ensamblan en México; que las casas son de madera y, como sucede en el cuento del Lobo, cualquier viento las derriba; o que gran parte de la comida de allá proviene de acá.
Política, intereses y administración del poder
Con una clase política dominada por intereses de Israel y manejada por los lobistas del armamento, una democracia de dos partidos no produce democracia: crea administración.
Los políticos se convierten en gerentes y las leyes en inversiones que cada quien cotiza de acuerdo con sus ganancias.
Viajar a Estados Unidos como símbolo de estatus
Es claro que lo que buscan algunos mexicanos que viajan continuamente a Estados Unidos no es la libertad; es solo una manera de mostrar superioridad.
Al fin y al cabo, la sociedad estadounidense enseñó a los países súbditos que quien más tiene, más vale; y el que más vale, domina.
Refugio político de personajes panistas
Allá está Cabeza de Vaca, exgobernador de Tamaulipas; ahí estuvo el senador Ricardo Anaya; la próxima será Maru Campos Galván. Todos, prófugos panistas.
Ante la adhesión inexplicable con la que crecen algunos mexicanos, convierten al vecino del norte en parte de su casa. Lo admiran y consideran que todo lo que hay en su territorio es mejor que lo propio.
La supuesta superioridad de Estados Unidos forma parte de su idiosincrasia, de su personalidad y de su inconsciencia.
Universidades, consumo y percepción social
Según la manipulación de la que fueron víctimas, para algunos en el vecino del norte están las mejores universidades y un estilo de vida impuesto para el consumo, no para la comodidad, la felicidad o el buen gusto.
Jubilados privilegiados y la ONU
Ahora son los jubilados afiliados a la Alianza Nacional de Jubilados —quienes dicen contar con 93 mil afiliados— los que se declaran traidores a la patria, pero se dicen afectados por el actual gobierno al solicitar al Alto Comisionado de Naciones Unidas, Volker Türk, que cambie la legislación de México recientemente reformada en el Congreso.
Argumentan que se les quiere quitar dinero de sus pagos millonarios, clasificados como pensiones privilegiadas.
Se dicen desvalidos miembros de la tercera edad, pero actúan como activistas de derecha: privilegiados ex trabajadores de la CFE, Pemex y Banobras, en tiempos en los que se compraban esas jubilaciones o simplemente se pertenecía a la burocracia dorada de selectos empleados, al estilo de María Amparo Casar.
Volker Türk y la visión sobre México
Volker registró los murales de la Suprema Corte de México como evidencias de que la barbarie es una manera cotidiana de vivir en México, solo porque expresaban luchas sociales.
Por su parte, los exclusivos jubilados se dicen víctimas ante la ONU, que se sabe está manipulada por la Casa Blanca, principalmente a través de Volker, quien ha dado muestras de parcialidad y percepción tendenciosa de la realidad que le corresponde registrar, principalmente en el caso de los desaparecidos en nuestro país.
Privilegios y rechazo a la justicia social
Su postura es la misma que la de otros privilegiados por el antiguo régimen, quienes todavía consideran que los privilegios eran patrimonio, y a la justicia social le llaman violación a los derechos humanos, mostrando un individualismo patológico digno del pasado.
Conclusión
Para algunos, todavía todo lo extranjero es mejor. Eligen el tutelaje de otros países, desconocen su historia y, por eso, la desprecian.


