
Donovan Carrillo, a la final
febrero 11, 2026¡Donovan eres enorme!
Querido Donovan:
Hoy México debería detenerse un momento para mirarte de pie sobre el hielo y entender lo que realmente significa ganar. No hablo de medallas. Hablo de lo que no se mide en podios: la disciplina silenciosa, la constancia cuando nadie mira, la tenacidad de quien decide no rendirse jamás.

Tu presencia en los Juegos Olímpicos de Invierno no es sólo participación. Es historia viva. En los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026 nos regalaste algo más grande que un resultado: nos recordaste que los sueños también se construyen desde países donde el hielo no es paisaje cotidiano.
Al ritmo de Elvis Presley, con “My Way” marcando el inicio, convertiste la pista en un mensaje. No hubo errores de gravedad. Hubo carácter, pasión. Hubo, como siempre, una sonrisa, esa que te sostiene, te eleva y te mantiene siempre ahí donde nace y vive la dignidad.
Te vi nuevamente, la transmisión dejó sentir cuando el público coreaba tu nombre, no era sólo por tu técnica sino porque conectas con el alma de quienes creen en el esfuerzo.
219.06 puntos. Números que cuentan una historia de evolución, superando incluso lo logrado en los Juegos Olímpicos de Invierno de Beijing 2022. Pero lo verdaderamente enorme fue verte disfrutar tu segunda final olímpica, algo inédito para un patinador mexicano.
Donovan, eres grande.
Donovan, eres enorme.
Conmovió profundamente la dedicatoria de tu rutina para honrar a tus abuelos. Porque ahí, en cada giro y cada salto, se sintió la memoria, el amor, la gratitud. Recordaste que el deporte también es una forma de decir “gracias” a quienes nos formaron.
Todo México debería estar hablando de ti. No por una medalla que no llegó, sino por el ejemplo que nos dejas. Porque el deporte enaltece cuando muestra lo mejor del espíritu humano: trabajo, respeto, resiliencia y esperanza.
Querido Donovan, gracias por recordarnos que los sueños no tienen clima, ni geografía, ni límites.
Sigue deslizándote, sigue soñando, sigue inspirando. Sabes, Donovan. Si, lo sabes: eres oro puro


