
Las calles sin nombre
marzo 23, 2026El internet no está en la nube: está en el fondo del mar
Columna de opinión: Ingeniería Política
Por: Aldo San Pedro
En la actualidad se habla de inteligencia artificial, nube y conectividad global como si todo ocurriera en un espacio invisible. Sin embargo, la realidad es distinta. Detrás de esa aparente inmaterialidad existe una infraestructura física que sostiene cada dato que enviamos.
La inteligencia artificial, la nube y la conectividad no viven en un espacio abstracto. Dependen de cables, centros de datos y redes físicas distribuidas en todo el mundo. Quien controla esta infraestructura no solo transporta información: también influye en el poder digital global.
El mito de la nube
Durante años se difundió una idea equivocada. Se presentó la nube como algo intangible. En realidad, el internet es una red completamente física.
Está formado por cables submarinos, estaciones de conexión y centros de datos. Cada mensaje, transferencia o videollamada recorre miles de kilómetros antes de llegar a su destino.
Más del 95% del tráfico internacional viaja por cables submarinos. Esto significa que un fallo en esa infraestructura puede afectar sistemas financieros, comunicaciones y servicios digitales.
La infraestructura que sostiene el mundo digital
Con el crecimiento del internet, la red se volvió más compleja. Los cables submarinos se conectan con redes terrestres y centros de datos. A eso hoy se le llama “la nube”.
Pero la nube no es otra cosa que infraestructura física distribuida. Requiere energía, mantenimiento y territorio.
El aumento en el uso de plataformas digitales y de inteligencia artificial ha incrementado la demanda de datos. Esto se traduce en más inversión, más infraestructura y mayor dependencia tecnológica.
El nuevo papel de las grandes tecnológicas
En los últimos años ocurrió un cambio importante. Las grandes empresas tecnológicas dejaron de ser solo usuarias de la red. Ahora también construyen la infraestructura.
Proyectos como los cables submarinos de Meta, con decenas de miles de kilómetros, muestran esta tendencia.
Estas empresas ya no solo ofrecen servicios. También controlan rutas, datos y plataformas. Esto les permite reducir costos y aumentar su influencia global.
La geopolítica del internet
El control de la infraestructura digital define una nueva forma de poder. Quien controla los datos tiene ventajas económicas y políticas.
La conectividad ya no es solo un servicio. Es un elemento estratégico para el desarrollo de los países.
Esto impacta en la competencia global, el acceso a servicios y la capacidad tecnológica de las naciones.
Infraestructura, poder y futuro
El internet no está en la nube. Está en una red física que atraviesa océanos y territorios.
Entender esta infraestructura permite comprender cómo funciona el mundo digital. También permite entender cómo se distribuye el poder en la actualidad.
Quien diseña y controla la conectividad no solo mueve datos. Define cómo circula la información, cómo se organiza la economía y cómo se toman decisiones en el mund


